OSCARS’20. MEJOR ACTOR: A FAVOR Y EN CONTRA

Cuando en 2008 la Academia reconoció de forma póstuma a Heath Ledger como mejor actor secundario por “El caballero oscuro” (The dark knight) se rascó una nueva muesca en su anecdotario: nunca antes un actor había ganado un Oscar por interpretar a un personaje basado en un cómic. Se pasó de William Shakespeare a Bob Kane en un instante histórico. Once años después Joaquin Phoenix está a punto de repetir la gesta por interpretar ese mismo personaje. No nos engañemos, Joker era el verdadero protagonista de la película de Cristopher Nolan. Ningún espectador empatizó con la heroica causa de Batman o su empeño por los trajes de cuero ajustados. Sin embargo, millones de personas se han sentido conmocionados por el relato de Joker que cuenta Todd Phillips en su película homónima.

Joaquin Phoenix, Adam Driver y Antonio Banderas han estado en el quinteto de todas las apuestas desde el inicio de una carrera que solo puede culminar de una manera: reconociendo la actuación mas controvertida, icónica y de mayor impacto cultural del año; la de Phoenix esforzándose por controlar una risa nerviosa, contagiosa, incendiaria. Robert De Niro, Adam Sandler, Christian Bale o Eddie Murphy han rozado la candidatura donde a última hora se ha colado Jonathan Pryce desdibujando un poco el conjunto final.

Los nominados son:

ANTONIO BANDERAS por “Dolor y gloria

A FAVOR: Hacerse un hueco en una categoría atestada de nombres como Robert De Niro o Christian Bale con una película en lengua no inglesa tan compleja como “Dolor y gloria” tiene muchísimo mérito. Lo ha conseguido además sin hacer prácticamente campaña. Su mejor “For your consideration” ha sido el prestigio que su trabajo ha ido adquiriendo desde que ganara el premio al mejor actor en el Festival de Cannes. Verse refrendado por las dos mayores asociaciones de críticos de Estados Unidos, como Nueva York y Los Ángeles también lo ha puesto en el radar del gremio de actores y a pesar de su ausencia en los SAG, el voto internacional lo ha aupado hasta la nominación. En 91 años de historia, solo Marcello Mastroniani, Giancarlo Giannini, Max Von Sydow, Gerard Depardeau, Massimo Troisi, Roberto Benignini, Javier Bardem, Demian Bichir y Jean Dujardin han conseguido la nominación por un trabajo en lengua no inglesa, eso lo dice todo sobre la relevancia de su presencia en la categoría.

EN CONTRA: Consigue su primera nominación después de toda una vida arrastrando su talento y su carisma en productos de todo tipo y condición lo que ha terminado afectando a su prestigio como actor. Consecuentemente, muchos académicos podrán pensar que la nominación es premio suficiente. Quizás en otra edición en la que no tuviera delante a un actor con el carisma de Phoenix y una película del calado de “Joker” estaríamos en condiciones de apostar por su candidatura, pero es que además para que la Academia reconozca un trabajo en lengua no inglesa se debe generar una sensación de acontecimiento (Roberto Benigni, Jean Dujardin) ajeno incluso a la propia película. “Dolor y gloria” ha gustado mucho pero dentro de un círculo muy estrecho y para ganar se necesita el consenso de todos los gremios.

LEONARDO DiCAPRIO por “Érase una vez… en Hollywood” (Once upon a time… in Hollywood)

A FAVOR: Consigue la sexta nominación de su carrera como actor (tiene una séptima como productor de “El lobo de Wall Street” (The wolf of Wall Street) por una actuación en las antípodas de lo que nos tiene acostumbrados. Rick Dalton, su personaje, una estrella venida a menos que hace frente a su ocaso lanzallamas en mano, le permite trabajar un registro inédito en su filmografía, el del perdedor. Verlo como se derrumba ante una línea de guión que se le atraganta, consciente de que esa puede ser su última oportunidad, después de haberlo intentado todo por conseguir un estrellato que rozó (esa prueba que perdió para protagonizar “La gran evasión” (The great escape) y que convirtió en estrella a Steve McQueen) pero nunca alcanzó es todo un alarde por parte de un DiCaprio que aborda con esta película desde la vulnerabilidad y que supone su primer gran papel de madurez. De la mano de Quentin Tarantino está explorando sus propios límites y si la competencia no fuera tan atroz tanto él como la película deberían cotizar más alto en las apuestas.

EN CONTRA: Aunque por momentos, después de ganar los Golden Globes y los Critics Choice, pareció que la película de Tarantino podía llegar lejos en los Oscars, la realidad es que la crítica primero y los gremios después no han apostado por ella. En ese vacío, ha sido la interpretación de su compañero de reparto, Brad Pitt, el que se ha convertido en la cara visible de la película en los distintos saraos televisados. DiCaprio ha asumido que en esta carrera, paradójicamente el secundario es él, aunque juegue como protagonista en las nominaciones.

ADAM DRIVER por “Historia de un matrimonio” (Marriage Story)

A FAVOR: Sin duda, este ha sido el año de la consagración de Adam Driver. Comenzó 2019 inaugurando el festival de cine de Cannes con “Los muertos no mueren” (The dead don’t die) de Jim Jarmush, estrenó en Venecia “Historia de un matrimonio” y lo terminó con “The report“, un drama para Amazon con Anette Bening y con el cierre de la nueva trilogía de “Star Wars“. Un año en el que Hollywood ha puesto el foco sobre su trabajo reconociendo su versatilidad y también la fragilidad con la que puede dar vida a ese padre de familia, incapaz de reconstruir ese marco familiar que el creía perfecto. Cómo hace frente a la separación de su esposa y el vivir alejado de su hijo mientras lidia con una compañía que se va a pique y una jauría de abogados que le consumen económica y mentalmente le permite a Driver explorar un registro dramático que nunca antes le había exigido tanto. Su secuencia, micrófono en mano, haciendo suyo el “Being Alive” de Stephen Sondheim es una de las grandes secuencias del año.

EN CONTRA: Su nominación por su trabajo con Noah Baumbach es la segunda de su carrera (el año pasado fue nominado como mejor actor secundario por “Infiltrado en el KkLan” (BlackKlansman) de Spike Lee) y tarde o temprano ese Oscar caerá, pero no este año. Tener en frente a Joaquin Phoenix es un handicap que le ha hecho pasar a un segundo plano durante toda la carrera en la que básicamente se ha limitado ver como éste sube a recibir cada uno de los premios a los que ha sido nominado mientras él aplaude y sonríe desde el patio de butacas, sin duda, otra gran actuación.

JOAQUIN PHOENIX por “Joker

A FAVOR: En muy pocas ocasiones, una interpretación trasciende la propia película de la que forma parte e incluso del mismo actor que la realiza para erigirse como una suerte de icono popular. Dorothy en “El Mago de Oz” (The wizard of Oz), Norman Bates en “Psicosis” (Psycho), Sarah Connor, Indiana Jones, James Bond, Ripley o Hal-9000 la máquina que toma consciencia de sí misma en “2001: Una odisea del espacio” (A space odissey) son solo algunos ejemplos de como el cine es capaz de forjar mitos que perduran durante generaciones. Desde antes de su estreno en el festival de Venecia, la caracterización de Joaquin Phoenix como Joker ya había dado la vuelta al mundo y había alimentado infinidad de hilos en las redes sociales. Cuando finalmente la película se presentó ante el público éste la abrazó de forma inmediata. La controversia que levantó su estreno, enfrentó a detractores y defensores de un trabajo que estaba por encima de las críticas, buenas o malas, como lo está también por encima de los premios. En solo tres meses, el Joker de Phoenix ha calado en el imaginario colectivo como pocos otros personajes lo han hecho, al menos en tan poco tiempo. Su imagen, unida a su discurso social incendiario y sus grises morales, en una industria poco dada a mostrar personajes tan complejos (al menos dentro de una película de estudio) conforman una ecuación perfecta que no sería posible sin el talento de Joaquin Phoenix, que se ha entregado en cuerpo y alma al personaje.

EN CONTRA: Nada. El estreno de “Joker” no estuvo exento de polémica. Importantes editoriales cargaron ferozmente contra la aproximación de Phillips y Phoenix a un personaje que hasta ahora sólo se había visto como un villano más o menos torturado, con más o menos colorido. De hecho Joaquin Phoenix ha sido el actor con más menciones entre la crítica norteamericana pero ha quedado lejos de generar esa unanimidad que pudiéramos pensar a juzgar por su impacto mediático. La complejidad moral del personaje puede asustar a más de un académico y confunda su voto. Si a última hora, la industria se muestra más conservadora de la cuenta, siempre tendrá a Jonathan Pryce como alternativa. Afortunadamente no creo que sea el caso.

JONATHAN PRYCE por “Los dos papas” (The two popes)

A FAVOR: Este año la categoría de mejor actor podía haber estado conformada exclusivamente por películas distribuidas por Netflix. A Adam Driver y Pryce cabe añadir al menos a Robert De Niro, Eddie Murphy y Adam Sandler (a través de A24) Pryce está ahí por encima de todos ellos y lo está porque su trabajo en “Los dos papas” es una de esas interpretaciones laxantes revestidas de trascendencia, caracterización y multi-lingue que tanto gustan a los académicos más conservadores (aquellos que premiaron trabajos tan convencionales como los de Eddie Redmayne, Rami Malek o Gary Oldman) En el caso de Pryce además, cabe decir que se beneficia de haber interpretado a un personaje que levanta especiales simpatías entre espectadores de todo tipo de condición o credo. Esa deliberada forma que tiene la película de huir o directamente blanquear los puntos más conflictivos de la trama de alguna forma la hacen más digerible, a pesar de sus muy sonoros silencios.

EN CONTRA: Como el resto de compañeros de nominación, su mayor contra es tener a Joaquin Phoenix como rival. Sin éste estaríamos en disposición de apostar por Pryce, a pesar de que haya trascendido que su impecable acento argento es producto del doblaje. Netflix ha centrado sus esfuerzos en las campañas de “El irlandés” e “Historia de un matrimonio” y de alguna forma, le ha explotado en las manos la buena acogida de “Los dos papas“, que sin la mitad de los esfuerzos dedicados a los otros dos títulos, ha conseguido 3 nominaciones. Con un poco más de esfuerzo y tiempo se habría metido en mejor película y ahora estaríamos hablando de Pryce como la alternativa de consenso a Phoenix, pero la realidad es que no hay alternativa.

Ganará: Joaquin Phoenix. Podría ganar: Jonathan Pryce. Debería ganar: Joaquin Phoenix. Debería estar nominado: Robert De Niro por “El irlandés”.

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Francisco Martínez

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