OSCARS’20. MEJOR ACTRIZ SECUNDARIA: A FAVOR Y EN CONTRA

La carrera por el Oscar a la mejor actriz de reparto ha sido una de las más abiertas. Aun asi, Laura Dern la lideró desde septiembre y no se bajó de esa posición ni una sola vez. Ni cuando desde Toronto empezó a sonar el nombre de Jennifer Lopez por su trabajo en “Estafadoras de Wall Street” (Hustlers), o cuando Film Twitter aprendió a escribir Zhao Shuzhen y todos dábamos por hecha su nominación por “The farewell”. Tampoco Anette Bening, Maggie Smith o Meryl Streep le hicieron sombra. Ninguno de esos nombres han conseguido finalmente la nominación lo que indica el nivel de una categoría en la que si se echa algo de menos es mayor diversidad. Octavia Spencer en “Luce”, Da’vine Joy Randolph por “Dolemite is my name” o Taylor Russell en “Waves” no han conseguido la nominación a pesar de que sus nombres han estado en la conversación. Al final, los académicos han preferido votar a Scarlett Johansson por partida doble, como protagonista y secundaria en lugar de arriesgar por nombres nuevos.

A diferencia de otros años, las cinco actrices nominadas lo han sido por trabajos de reparto, es decir, no hay fraude de categoría y entre ellas solo Kathy Bates tiene ya una estatuilla. Las nominadas son:

KATHY BATES por “Richard Jewell

A FAVOR: Es su cuarta nominación, la tercera como actriz de reparto, rol en el que ha encallado una carrera a la sombra de un personaje icónico como el que interpretó en “Misery” y por el que ganó en 1991 el Oscar como mejor actriz protagonista. A pesar de la tibia acogida del último largometraje de Clint Eastwood y de su fracaso comercial, los compañeros han rescatado su trabajo de la quema, un papel pequeño pero con un par de Oscar-clip de alto voltaje emocional. No hay personaje más agradecido que el de una madre abnegada defendiendo la inocencia de su hijo contra viento y marea mientras ve como el FBI le requisa sus bragas.

EN CONTRA: La solitaria nominación que ha conseguido “Richard Jewell” se puede interpretar como un premio de consolación, en plan, hemos visto tu película pero no nos ha gustado nada. No tener el apoyo de un trabajo que esté arropado por más nominaciones ha diluido la conversación en torno a su candidatura que como la película, no parece llegar a ninguna parte. Que sea la favorita de Donald Trump tampoco ayuda.

LAURA DERN por “Historia de un matrimonio” (Marriage Story)

A FAVOR: Lo ha ganado prácticamente todo y las únicas actrices que le han hecho algo de sombra durante la pretemporada, Jennifer López y Zhao Shuzhen, ni tan siquiera han sido nominadas dejándole despejado el camino al Oscar. Será su primera estatuilla después de haber sido nominada dos veces, una como principal y otra como secundaria, y de convertirse en una estrella inesperada a sus 52 años. Su participación en la serie de televisión “Big Little Lies”, su activismo en los tiempos del MeToo y su compromiso con la Academia de Hollywood para la que se postuló como presidenta la han convertido en un personaje muy querido entre sus compañeros y carne de meme. Una vez conseguido el foco toca hablar de su trabajo en “Historia de matrimonio”, un papel menor pero extremadamente agradecido al que le saca todo el jugo posible y más; porque Dern reviste a un personaje sobre el papel algo estereotipado, de ademanes y química consiguiendo lo imposible: que un abogado resulte simpático.

EN CONTRA: Lleva tanto tiempo siendo favorita que si de repente ganan el Oscar Florence Pugh o Scarlett Johansson tampoco nos sorprendería, entre otras cosas porque Dern está estupenda y ya. Es decir, su personaje es un torbellino cuando está pantalla pero cuando desaparece no genera ese poso dramático que sí tienen sus compañeras nominadas, quizás porque son personajes con un arco dramático más afectado. La película de Noah Baumbach tampoco es que se haya convertido en ese “Kramer Vs. Kramer” con la que se le comparó insistentemente desde su estreno, rebajando considerablemente las expectativas de premio.

SCARLETT JOHANSSON por “Jojo Rabbit

A FAVOR: Haber conseguido la nominación por encima de otras actrices a priori favoritas es todo un logro teniendo en cuenta que ha sido nominada también por “Historia de un matrimonio”, esta vez como protagonista. Su nominación es una llamada de atención: “Jojo Rabbit” ha gustado mucho. No sólo ha colado a Johansson, cuando ni tan siquiera había estado en los Globos de Oro, es que también está en mejor película, guión adaptado y sobre todo, en montaje. Es decir, la película ha calado y Scarlett es uno de sus pulmones emocionales. Las dos nominaciones le llegan en el mejor momento de su carrera, convertida en la mayor estrella de un Hollywood que por fin la considera como como algo más que un reclamo para la taquilla o una chica de portada.

EN CONTRA: Scarlett Johansson ha conseguido la privilegiada posición que ocupa en Hollywood sin ser necesariamente una figura todo lo políticamente correcta que quisiera su agente. Cada vez que abre la boca genera titulares que no siempre son positivos, desde el whitewashing a su disposición para interpretar un árbol si fuera necesario (en relación con la polémica en la que se vio envuelta cuando aceptó interpretar a un personaje transexual y la falta de empatía que demostró con la comunidad LGBTI+). A muchos académicos les pesará votar a Black Widow, a otros su condición de sex-symbol y otros simplemente la votarán en la categoría de mejor actriz protagonista, generando la tan temida división de votos.

FLORENCE PUGH por “Mujercitas” (Little women)

A FAVOR: El 2019 ha sido el año de Florence Pugh. Recientes todavía los ecos de su “Lady Macbeth”, estrenaba en verano la muy controvertida “Midsommar” a las órdenes de Ari Aster y meses después, y en un cambio de registro total, se metía en la piel de una de las hermanas March en “Mujercitas” de Greta Gerwig. Tres papeles muy distintos con un denominador común: tras una apariencia frágil respira una mujer fuerte que en un momento concreto decide tomar las riendas de su vida. Convertida ya en icono, Pugh culmina su año 0 con su primera nominación al Oscar. Uno de los aspectos que han destacado todas las críticas es que en la nueva adaptación de “Mujercitas” Pugh se come literalmente todo aquel que se cruza en su camino, sea Saoirse Ronan, Timothée Chalamet o Meryl Streep. Insufla a su Amy March de impaciencia, talento, incandescencia e inteligencia sobresaliendo en un reparto plagado de estrellas.

EN CONTRA: Aunque la película ha funcionando muy bien entre la crítica y en la taquilla americana (no tanto a nivel internacional), a la hora de sumar nominaciones se quedó fuera de mejor dirección, fotografía o diseño de producción evidenciando la indiferencia con la que el académico medio ha recibido la puesta a punto en clave feminista que ha realizado Gerwig. Pugh está estupenda en “Mujercitas” pero donde de verdad destaca es como la protagonista a punto de perder la cordura de “Midsommar” y esta nominación no deja de ser algo fraudulenta.

MARGOT ROBBIE por “El escándalo” (Bombshell)

A FAVOR: A diferencia de sus compañeras de reparto, Charlize Theron y Nicole Kidman, Margot Robbie no interpreta en “El escándalo” a un personaje real. Lo que a priori puede ser interpretado como un trabajo menos exigente no puede estar más lejos de la realidad. La ausencia de ese antecedente convierte a Kayla Pospisil en un referente global donde se miran todas las mujeres que sufrieron los abusos de Roger Ailes y que por higiene narrativa no son incluidas en la trama con una historia propia. Robbie da voz a todas ellas y lo hace asumiendo todo tipo de riesgos, jugando con la imagen que ella misma se ha construido y que últimamente parece empeñada en hacer añicos con títulos como “Yo, Tonya” (I, Tonya) (por la que conisguió su primera nominación al Oscar), “Maria, reina de Escocia” (Mary Queen of Scottlands) o este mismo año con “Érase una vez en… en Hollywood” (Once Upon a time… in Hollywood). Su presencia en la película de Tarantino y en la de Jay Roach le ha asegurado un hueco en las alfombras rojas de todos los saraos previos a los oscars, ya fuera por una u otra película o como en el caso de los BAFTA, por ambas, ya que en un hecho insólito ha sido nominada dos veces en la misma categoría.

EN CONTRA: La película no ha funcionado ni entre la crítica ni en la taquilla donde ha sido recibida con cierta incomodidad. La relevancia de la historia que narra, en los tiempos que corren, necesitaba un retrato más sincero, que transmitiera la fiereza con la que se luchó hasta que el mogul cayó. Sin embargo la película de Roach parece más preocupada por la caracterización que por la trama. Su tono ligero, similar al que impuso Adam McKay en su análisis sobre el inicio de la crisis económica en “La gran apuesta” (The big short), personajes que se salen de la escena para mirarte a cámara y explicarte lo que estás viendo, música incidental de telecomedia noventera, no funciona y le resta trascendencia. Robbie, al no lidiar con prótesis y otros aderezos es la mejor parada, pero se antoja insuficiente para ganar un Oscar teniendo en frente actuaciones reforzadas por películas mucho mejores que “El escándalo”.

Ganará: Laura Dern. Podría ganar: Scarlett Johansson. Debería ganar: Laura Dern. Debería estar nominada: Da’Vine Joy Randolph por “Dolemite is my name”.

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Francisco Martínez

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