OSCARS’91: MEJOR PELÍCULA

La sensación generalizada es que, a diferencia por ejemplo de los títulos nominados el año pasado, lo mejor de la cosecha cinematográfica no se ve necesariamente reflejado en las películas nominadas al Oscar. Quizás por eso ha tirado de cineastas como Alfonso Cuarón o Pawel Pawlikowski y de alguna forma, subir la media. De los ocho títulos nominados (entre las decisiones que debe abordar la nueva junta de gobernadores una vez que John Baily abandone la presidencia es cuestionarse el número de nominados y volver a los cinco tradicionales) sólo “Roma” despierta cierta sensación de unanimidad e incluso, acontecimiento. De haber sólo cinco nominados, podemos apostar que estos serían los títulos elegidos junto a la película de Alfonso Cuarón:

No desentona entre las nominadas un fenómeno sociológico de la talla de “Bohemian Rhapsody” a pesar de las furibundas críticas recibidas. Los académicos nunca han dejado de lado el cine popular por mucho que la propia Academia se lo echara en cara al intentar constituir una nueva categoría para este tipo de películas. Las nominaciones de títulos tan comerciales como “Tiburón” (Jaws), “La guerra de las galaxias” (Star Wars) o “El retorno del rey” (The return of the king) son buena prueba de ello.

La favorita” (The favourite) de Yorgos Lanthimos cubre ese cupo de cine de época que tanto fascina a los Oscars y aunque ésta no sea precisamente el ejercicio de género histórico más ortodoxo (Lanthimos se mueve más cerca del Stanley Kubrick de “Barry Lindon” que del David Lean de “Pasaje a la India” por poner dos ejemplos equidistantes) no hay nada más que motive a un académico que un miriñaque y una buena peluca.

Infiltrados en el KkKlan” (BlacKkKlansman) y “El vicio del poder” (Vice) ejemplifican ese cine político y de cierto compromiso que con mayor o menor frecuencia ha sido recompensado por los Oscars. Tiro de memoria para recordar las nominaciones de “J.F.K. (Caso abierto)” de Oliver Stone, “Rojos” (REDS) de Warren Beatty o “La noche más oscura” (Zero dark thirty) de Kathryn Bigelow. En este sentido, los trabajos de Spike Lee y Adam McKay tienen un valor añadido y es que al moverse entre el género de la comedia, el drama e incluso el policiaco (y recuerdo ahora “En el calor de la noche” (In the heat of the night), a los académicos siempre se les ha atragantado lidiar con diferentes tonos en una misma película.

¿Habría sido nominada “Green Book” a mejor película con el sistema tradicional de cinco candidatas? Probablemente no. Como tampoco lo hubieran hecho “Black Panther” y “Ha nacido una estrella” (A star is born) aunque por supuesto, todo esto son especulaciones, porque la realidad es que los 8 títulos están nominados al Oscar a la Mejor Película y todos tienen las misma opciones de triunfo. A continuación repasamos algunas de las causas que les pueden llevar hasta el.

BLACK PANTHER | Ryan Coogler

Debería ganar porque ningún otro título estrenado a lo largo del año ha tenido un impacto similar en la sociedad norteamericana (y no estamos hablando ahora sólo de cifras y los números de taquilla). Lo que “Black Panther” ha supuesto para el imaginario colectivo y para la cultura afroamericana en particular es un logro inaudito y que haya sido desde un gran estudio como Disney, bajo el sello de Marvel, quien lo haya orquestado da una dimensión de lo relevante que es apostar en este tipo de productos por la visibilidad y la normalización de determinados comportamientos hasta ahora marginados por el cine comercial. Además es una muy buena película que trasciende de lo súper heroico y que aborda cuestionas tan provocativas como el afrofuturismo, la esclavitud o la violencia racial que campa a sus anchas por los Estados Unidos del Make America Great Again.

BOHEMIAN RHAPSODY | Bryan Singer

Debería ganar porque el legado de la música de Queen, denostados en su día también por una crítica incapaz de reconocer su impacto social, sigue vigente en la vida de los millones de espectadores que han hecho de “Bohemian Rhapsody” uno de los mayores éxitos del año. La misma crítica que ha destrozado la película quizás también haya sido miope menospreciando un trabajo que ha conectado de tantas formas y con tantas personas diferentes.

GREEN BOOK | Peter Farelly

Debería ganar porque hay muchas formas de denuncia y de poner el dedo en llega y “Green Book” identifica todos esos micro y macro gestos racistas que en mayor o menor medida todos hemos presenciado desde una óptica reconciliadora. Los que han acusado su discurso de trasnochado pasan por alto lo bien que ha funcionado ese discurso con los espectadores que la han convertido en un enorme éxito comercial.

HA NACIDO UNA ESTRELLA (A star is born)| Bradley Cooper

Debería ganar porque ha revelado a Bradley Cooper como un director una voz propia capaz de volver a contar una historia clásica con novedosos puntos de ruptura. “Ha nacido una estrella” funciona en muchos niveles, como melodrama, como musical o relato romántico y su incuestionable éxito comercial evidencia que funciona extraordinariamente bien en todos ellos.

INFILTRADOS EN EL KkKLAN (BlacKkKlansman) | Spike Lee

Debería ganar porque todavía queda mucho camino para resolver la cuestión racial que parte literalmente Estados Unidos en dos. Spike Lee parte de una anécdota real para amplificar su discurso y hacerlo llegar hasta nuestro presente. Lo haca además con elementos de género, prescindiendo del tono panfletario de otro tipo de películas y ampliando así su altavoz. Es uno de los trabajos más importantes del año y reconocerlo con un Oscar y la Academia reconocer a películas tan complejas y controvertidas como “Infiltrados en el KkKlan” para seguir siendo relevantes.

LA FAVORITA (The favourite) | Yorgos Lanthimos

Debería ganar porque en los tiempos del #MeToo Yorgos Lanthimos escenifica un combate de poder entre tres mujeres emponderadas y conscientes de su poder para influir en el destino de una nación entera. El juego de roles y espejos deformantes, inaudito en el cine de época, revela lo inexplorado de este subgénero y las posibilidades infinitas que surgen cuando incluyes un elefante como Lanthimos, en un delicado salón de te victoriano.

ROMA | Alfonso Cuarón

Debería ganar porque a partir de los recuerdos de una niñez idílica Cuaron reconstruye la historia reciente de México y confluye con las nuevas corrientes femenistas que abogan por la igualdad entre hombres y mujeres y que llaman su empoderamiento. Alfonso Cuarón habla de todo esto apoyado en los fundamentos del nerorreliamo italiano pero consciente también lo relevante que es poner el foco en cada detalle (las baldosas de una calle, la vajilla o la banda sonora) para hacer valer su discurso.

EL VICIO DEL PODER (Vice) | Adam McKay

Debería ganar porque en los tiempos de las fake news, se necesitan voces que argumenten la verdad y la protejan de interpretaciones erróneas. Adam McKay es uno de los cineastas que con sus dos últimos trabajos ha decido contar la verdad, aislándola del meme y haciendo que su discurso llegue a todo tipo de público, cuánto más amplio mejor y de cualquier ideología o condición.

Apuesta de AYFE: Green Book de Peter Farelly.

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Francisco Martínez

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