OSCARS’91 : MEJOR ACTRIZ | A FAVOR Y CONTRAS

Ha llegado el momento. El mundo está preparado para ver a Glenn Close, por fin, con un Oscar. A la séptima la vencida y como en muchos otros casos, lo ganará por uno de sus trabajos más convencionales. La narrativa se ha impuesto, en el caso de “La buena esposa” (The wife) a la propia película y a nadie le va a parecer mal que la Academia reconozca a Close por encima de Lady Gaga o Yalitza Aparicio. Esto ocurre en ediciones como la de este año en las que en ausencia de una frontrunner consolidada o un trabajo realmente incontestable (Natalie Portman en “Cisne negro” (Black swan), Holly Hunter en “El piano” (The piano), Frances McDormand en “Fargo“) el académico en su calidad de votante y el espectador (o el tuit star) en su calidad de juez dan por bueno el peaje.

Olivia Colman es la única actriz en condiciones de plantar cara a Close y su leyenda. Su trabajo en “La favorita” (The favourite) no es necesariamente protagonista pero toda la narración orbita a su alrededor y Colman resulta muy convincente en su retrato de la la reina Ana de Inglaterra, asediada por los dolores de gota y una corte que no la respeta.

Antes de que Close entrara de lleno en la carrera se habló de las posibilidades de Nicole Kidman, Emily Blunt, Toni Collete, Viola Davis o Regina Hall, pero a la final, las nominadas son:

YALITZA APARICIO | Roma

A FAVOR: Ha conseguido la nominación a pesar de haber sido ignorada por sus compañeros de gremio que no la nominaron al SAG (ni a ella ni a nadie más de la película), por los Globos de Oro (para los que no tenía suficiente estrellato) ni tan siquiera en los BAFTA. Y sin embargo, cuando nadie apostaba por ella Lisa Tabak, responsable de la campaña de “Roma” en los Oscars, apostó todo por ella. “Roma” tiene el rostro, la mirada, la respiración y las formas de Yalitza Aparicio y por lo tanto, no tiene sentido reconocer a la película por sus logros técnicos sin destacar los trabajos de interpretación. Por eso las nominaciones de Aparicio y Mariana de Tavira son tan importantes. Consigue su la nominación, con su primera película y con tan solo 26 años y lo hace contra los cánones y el lenguaje que domina la industria.

EN CONTRA: Además de ser una perfecta desconocida, su interpretación no es necesariamente lo que más ha destacado la crítica. Su inexperiencia es un arma de doble filo, por un lado transmite la frescura que buscaba Alfonso Cuarón pero por otro, en los momentos más dramáticos se evidencia la falta de tablas. La nominación, como en su día fueron las de Barkhad Abdi, Catalina Sandino Moreno, Quvenzhane Wallis o Keisha-Castle Hughes (buscad en IMDB quienes fueron) son ya el premio en sí. Toda la campaña de la película se ha orquestado alrededor de los logros técnicos (sonido, fotografía y dirección) y el modelo de distribución de Netflix, pero nunca ha destacado a sus actores (incluso en un momento de la carrera, fue la verdadera Cleo la que irrumpió en la campaña dejando en un segundo plano a la mismísima Yalitza).

GLENN CLOSE | La buena esposa

A FAVOR: Las seis nominaciones anteriores a “La buena esposa” pesan como una losa de vergüenza sobre el anecdotario de los premios. La Academia ha tenido oportunidad de premiar a Glenn Close por papeles mucho mejores (por “Las amistades peligrosas” (Dangerous Liaisons) o “Atracción fatal” (Fatal attraction) pero siempre tuvo a alguien más joven y con más momentum para hacerlo. Ahora ha llegado el momento de su stand ovation. La película además encaja muy bien con el momento social y cultural que están protagonizando las mujeres dentro y fuera de la industria del cine. En “La buena esposa“, Close interpreta a una mujer que siempre ha estado a la sombra de la fama y la circunstancia de su marido y del que se libera finalmente para tomar las riendas de su vida, un discurso muy acorde con los tiempos del #TimesUp.

EN CONTRA: Vale, Glenn Close es leyenda viva de los Oscars, la actriz más veces nominada que continúa sin premio pero también es cierto que su filmografía tampoco es para echar cohetes y que de sus seis nominaciones anteriores, trabajos incontestables: dos. Es decir, todos queremos ver a Close con un Oscar pero también es cierto que esa estatuilla debería haberle llegado por un trabajo superior como el de “Las amistades peligrosas” o por ese “Sunset Boulevard” que lleva intentando llevar al cine durante años.

OLIVIA COLMAN | La favorita

A FAVOR: Es una de las interpretaciones más arriesgadas y complejas del año y Olivia Colman, una auténtica todoterreno de la escena inglesa, la inyecta de vulnerabilidad y desequilibrio. En el juego de roles y traiciones que vertebran la película, todos parecen pasárselo fenomenal, desde Yorgos Lanthimos, el director, a las dos cortesanas que se disputan el afecto de la reina, pero es precisamente ella la única que es consciente de estar siendo usada por unos y otro otros lo que confiere un trasfondo de soledad y debilidad que trasciende sobre el resto. La monarca que compone Colman es uno de esos personajes que marcan toda una carrera y al que solo le falta ganar el Oscar

EN CONTRA: … como mejor actriz de reparto. No vamos a hablar de fraude de categoría porque al final cada académico es libre de votar a quien quiera en la categoría que quiera, pero la protagonista de “La favorita” es el personaje que interpreta Emma Stone. La reina de Colman es el objeto central de la trama… objeto de deseo de los dos personajes principales. Minutaje al margen, una interpretación no solo se mide por la presencia en pantalla si no por el impacto (que se lo digan a Hanibal Lecter), pero la sensación de que el terreno natural de Colman hubiera sido la categoría de mejor actriz secundaria la deja muy tocada y muy sola ante Close y Gaga.

LADY GAGA | Ha nacido una estrella (A star is born)

A FAVOR: Se ha ganado el respeto de la industria y de la crítica teniéndolo todo en contra. En muy contadas ocasiones lo que ha hecho Lady Gaga (actriz de éxito internacional debuta en el cine con un vehículo hecho a su medida) ha llegado a buen puerto (o eso al menos nos ha pensar los intentos de Madonna, Beyoncé o Pia Zadora por triunfar en el mundo del cine). Lady Gaga ha construido muy bien su momento; dejando a un lado su faceta más controvertida, grabando un disco de clásicos americanos con Tony Bennet, cantando el himno de Estados Unidos en la final de la Super Bowl o metiéndose a los académicos en el bolsillo entonando las melodías de “Sonrisas y lágrimas” (The sound of music) en el homenaje que los Oscars organizaron hace un par de años con motivo del 50 aniversario de la cinta de Robert Wise. En aquella ocasión, hasta la mismísima Julie Andrews le dio su beneplácito. Barbra Streisand no lo ha hecho de forma tan explícita cuando le preguntaron que le parecía la nueva versión de “Ha nacido una estrella” que la propia Streisand protagonizó en la década de los setenta, pero quizás sea mejor no tentar a la suerte.

EN CONTRA: Muchos académicos pueden pensar que Gaga se está interpretando a sí misma y que eso tiene poco mérito. A fin de cuentas la película narra el nacimiento de una estrella de la canción y Gaga es la mayor estrella de la escena musical internacional. No tienen exactamente la razón pero también es cierto que los mejores momentos de Gaga en la película son aquellos en los que está sobre un escenario (el número de cabaret cantando “La vie en rose”, la primera vez que sube a un escenario ante miles de personas para entonar, nerviosa pero con fiereza su propia canción, el súper éxito mundial “Shallow”).

MELISSA McCARTHY | ¿Podrás perdonarme algún día? (Can you ever forgive me?)

Melissa McCarthy as “Lee Israel” in the film CAN YOU EVER FORGIVE ME? Photo by Mary Cybulski. © 2018 Twentieth Century Fox Film Corporation All Rights Reserved

A FAVOR: No hay nada más agradecido para un actor encasillado por la industria y el público que asumir un cambio de registro capaz de descolocar a ambos y el trabajo de Melissa McCarthy en “¿Podrás perdonarme algún día?” hace añicos a la Megan de “La boda de mi mejor amiga” (Bridesmaids), que le dio además su primera nominación al Oscar. A la Academia le encanta reconocer estos cambios de registro (cuando salen bien) y la interpretación de McCarthy como la escritora Lee Israel es sin duda, el mejor de los cinco trabajos nominados. Sin necesidad de prótesis o maquillaje (vale, lleva una buena peluca, pero nada más), McCarthy construye el retrato de una mujer que lo ha perdido todo pero que es consciente de que se merece algo mejor y de que es la vida la que la ha tratado a hostias.

EN CONTRA: Estar nominada el mismo año al Oscar a la mejor actriz y al Razzie a la peor nunca suele ser un buen augurio. La Academia ha reconocido su trabajo en forma de nominación teniendo en cuenta lo marciano que resulta la propuesta de Marielle Heller pero todavía ve a McCarthy como una cómica a la que no se toma muy en serio (y películas como “Quién está matando a los moñecos?” (The happytime murders) no ayudan a borrar esa imagen).

Apuesta de AYFE: Glenn Close por “La buena esposa”.

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Francisco Martínez

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