OSCARS’91: MEJOR ACTOR DE REPARTO |A FAVOR Y CONTRAS

La de mejor actor de reparto ha sido una carrera algo atípica en la que la ausencia de un frontrunner claro ha permitido jugar con una serie de nombres que han ido desde Hugh Grant en “Paddington 2” a Michael B. Jordan por “Black Panther“. Ninguno de esos dos nombres finalmente ha entrado en el grupo final de nominados, pero de alguna forma dimensiona el amplio abanico de trabajos que han sido considerados durante la pretemporada.

Mahershala Ali parte como favorito por su trabajo en “Green book“. Sería su segunda estatuilla en tres años circunstancia que no le ha impedido ganar el BAFTA, el SAG y el Globo de Oro. Richard E. Grant, nominado por interpretar a un alcohólico sin techo en el Nueva York de los años ochenta en la formidable “¿Podrás perdonarme algún día?” (Can you ever forgive me?) es la alternativa lógica a Ali; un trabajo en las antípodas que apuesta siempre por la honestidad por encima de la impostura. Mucho de impostura tiene el trabajo de Sam Rockwell en “El vicio del poder” (Vice) donde se mete en la piel del presidente de Estados Unidos George W. Bush. Rockwell, que ganó el Oscar hace un año por “Tres anuncios en las afueras” (Three billboards outside Ebbing, Missouri) cambia de registro para hacer un testimonios de los que tanto le gusta a la Academia reconocer (maquillaje, peluca y acento).

En el camino se quedó sobre todo Timothée Chalamet, presente en todos los grandes precursores por “Beautiful boy“. También Daniel Kaluuya, Russell Crowe, Russell Hornsby o los mencionados Michael B. Jordan y Hugh Grant.

Los nominados son:

MAHERSALA ALI | Green Book

A FAVOR: Ha ganado todo lo que tenía que ganar para llegar a los Oscars como favorito y todo eso, teniendo en cuenta que Ali ya ganó este mismo premio hace dos años. “Green Book” ha sufrido ataques furibundos de la crítica estadounidense y se ha encontrado también con el rechaza de la familia de Don Shirley, el personaje que interpreta Ali, pero él ha ha resultado inmune a los mismos. Su trabajo escapa del tono prefabricado que transmite la película, ahondando en las contradicciones y claroscuros de un personaje polémico al que Ali dota de crédito emocional. Ali está en su mejor momento profesional y a nadie le molesta este segundo Oscar. Si Cristoph Waltz lo consiguió, ¿por qué él no?.

EN CONTRA: Lo reciente de su anterior estatuilla, a pesar del antecedente Waltz, es un contra enorme aunque de momento no se ha materializado. La debilidad del resto de nominados (el único nominado con opciones reales de arrebatarle el Oscar es Richard E. Grant) puede ser un a favor pero lo que evidencia a la postre es el bajo nivel de una categoría en la que el académico, a falta de un trabajo más contundente, puede sentirse con libertad de votar la opción más extravagante (y la campaña de E. Grant, apelando a la mitomanía del Oscar y a la mismísima Barbra Streisand ha sido maravillosa).

ADAM DRIVER | Infiltrados en el KkKlan

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Topher Grace stars as David Duke and Adam Driver as Flip Zimmerman in Spike Lee’s BlacKkKlansman, a Focus Features release.
Credit: David Lee / Focus Features

A FAVOR: A la Academia le cuesta reconocer a actores jóvenes y Adam Driver consigue su primera nominación después de realizar una serie de trabajos (sobre todo su protagonista en “Patterson” de Jim Jarmush) que le habían puesto en la conversación en los últimos años. Su trabajo en “Infiltrados en el KkLan” interpretando a un policía judío infiltrado en el Ku Klux Klan supone el contrapunto de un relato necesariamente reivindicativo en el que Driver se revela vulnerable pero también divertido. Su personaje tiene fuerza y el espectador inmediatamente empatiza con él. Aunque John David Washington ha estado en varios precursores, al final ha sido la de Driver la única nominación del reparto de “Infiltrados en el KkKlan” lo que refuerza el trabajo de Driver.

EN CONTRA: Demasiado joven, demasiado al margen de la industria. ¿Adam qué? Su nominación es producto del arrastre de una película que no es tan buena como se le ha premiado y elogiado y que difícilmente encontrará su hueco en la noche del 24 de febrero. Su nominación ya fue una sorpresa y que además se precisamente un actor de raza blanca el único nominado de un reparto casi enteramente afroamericano puede parecer una estupidez, pero también tiene sus connotaciones. Podríamos decir que Driver tendrá más oportunidades, pero viendo los derroteros de su carrera, es poco probable. Sea esta nominación, una muesca en su anecdotario y en su (hasta ahora) brillante filmografía.

SAM ELLIOT | Ha nacido una estrella

A FAVOR: Consigue la nominación por unos escasos diez minutos en pantalla, pero durante esos diez minutos rompe a su protagonista, enfrentándolo a todas esas cosas que se niega en reconocer. Eso es justamente el rol de un personaje secundario, ayudar al protagonista a posicionarse, emocional o moralmente. Elliot, como hermano mayor del personaje que interpreta Bradley Cooper, tiene uno de esos Oscar clips que justifican toda una carrera y a sus 74 años, puede presumir de una bien extensa.

EN CONTRA : La película de Bradley Cooper llega a la recta final de la carrera muy debilitada. A pesar de la estupenda acogida entre la crítica estadounidense (no así la europea) y de su generosa taquilla, la película es de Cooper y Gaga y la presencia de Sam Elliot es muy anecdótica. A pesar de ser un actor con una larga trayectoria y de ser querido por sus compañeros de profesión, en una Academia cada vez más plural y más internacional, a Elliot le va a costar ganarse el voto del académico menos conservador.

RICHARD E. GRANT | ¿Podrás perdonarme algún día?

A FAVOR: De los cinco trabajos nominados, el de Richard E. Grant es de lejos el más complejo, por los matices emocionales, por la progresión del personaje, por la química que establece con la protagonista, una escritora incapaz de escribir, refugiada en el alcohol y lo que pudo ser. Grant da forma a ese lo que pudo ser; la de un perdedor encantador que nunca se viene abajo y que con una sola mirada transmite verdad y emoción. Ninguno de sus colegas nominados puede alardear de eso. La brillante campaña que le ha llevado hasta aquí, nos ha dado algunos de los momentos mas hilarantes y genuinos de una carrera en la que hasta ahora, creíamos haber visto de todo. Si hasta ha incluido a la mismísima Barbra Streisand en ella.

EN CONTRA: Nadie ha visto la película de Marielle Heller lo cual siempre es un handicap. Aunque los académicos muchas veces voten si haber visto las películas, éstas al menos deben tener cierta narrativa de ganadora y en el caso de “¿Podrás perdonarme algún día?“, tal y como le ocurren a sus protagonistas, tienen la etiqueta de perdedora pegada en la frente. A pesar de su extensa carrera, sobre todo en el cine británico, Grant es un perfecto desconocido para la audiencia americana y en todo caso, su filmografía está plagada de suficientes agujeros negros (ahí es nada haber formado parte del reparto de “Spiceworld: la película“) como para perderse en ellos.

SAM ROCKWELL | El vicio del poder

A FAVOR: Parece obvio que la película ha gustado y mucho al menos entre el académico demócrata que ha hecho suyo el discurso de la película. “El vicio del poder” no podía haber llegado en mejor momento a la carrera y parte de ese momentum son las tres nominaciones a sus actores protagonistas. La de Rockwell, tan sólo un año después de haber ganado el Oscar por su policía corrupto, racista y homófobo de “Tres anuncios a las afueras” es un claro ejemplo de que se ha ganado la simpatía de buena parte de los académicos y además lo ha hecho interpretando a un personaje muy presente en la sociedad americana reciente, el presidente George W. Bush. Conseguir la nominación en estas circunstancias e interpretando a un personaje no necesariamente popular evidencian su buen hacer.

EN CONTRA : La nominación fue recibida con estupefacción por buena parte de la crítica especializada. Su presencia en la película, cronómetro en mano, es escasa pero eso no tendría por qué ser un contra. Lo que si lo es es su nula relevancia dramática dentro de una no historia en la que el resto de presidentes de Estados Unidos que aparecen, lo hacen desde las imágenes de archivo. En muy pocas, poquísimas ocasiones, la Academia ha reconocido de forma consecutiva a un intérprete y cuando lo ha hecho ha sido para premiar interpretaciones absolutamente imprescindibles e icónicas. No es el caso del Bush de Rockwell.

Apuesta de AYFE: Mahershala Ali por “Green Book”

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Francisco Martínez

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