NOMINACIONES AL OSCAR 2018: FUERA ETIQUETAS

Ante el reto de reformular su presencia en la industria como faro de excelencia pero también de moralidad, la Academia de cine de Hollywood ha venido revisando sus políticas de integración abriendo sus puertas a cineastas de todo tipo y condición con el objetivo de ampliar la mira con la que reconocer a según que películas. El triunfo el año pasado de un título como “Moonlight” en las antípodas de lo que hasta entonces podíamos entender como un trabajo “oscarizable” y la expulsión de Harvey Weinstein en plena oleada de acusaciones sobre abuso evidenció de alguna forma ese cambio de rumbo; las nominaciones de hoy a Jordan Peele, Greta Gerwig o Rachel Morrison lo confirman.

Hollywood celebra 90 años de Oscars y lo hace reconociendo en forma de nominaciones a un grupo de nueve largometrajes que van de lo académico al cine de género, propuestas independientes y de estudio. Se libera de etiquetas como el #OscarsSoWhite nominando a Daniel Kaluuya, Denzel Washington, Mary J. Blige y Octavia Spencer y se cuelga nuevas reconociendo a Greta Gerwig por su trabajo como directora y guionista de “Lady Bird” en los tiempos del #meToo y #TimesUp. Si tiramos de estadísticas podemos dimensionar el largo camino que todavía hay que recorrer para que este tipo de noticias dejen de serlo. En 90 años de historia, Gerwig es la quinta mujer en ser nominada como Mejor Director. En 90 años de historia, Peele es el quinto afroamericano en ser nominado como Mejor Director. En 90 años de historia, Rachel Morrison es la primera mujer en ser nominada en la categoría de Mejor Fotografía. En 90 años historia Dee Rees es la segunda mujer afroamericana en ser nominada como guionista. Será por estadísticas. Las hay de todo tipo y condición.

En líneas generales se han cumplido los pronósticos que habían apuntado los distintos precursores que han jalonado la carrera hasta ahora. “La forma del agua” (The shape of water) de Guillermo del Toro lidera el ranking con 13 nominaciones. Tiene presencia en casi todos los apartados técnicos (sonido, dirección artística, vestuario, música, montaje y fotografía) y el apoyo de la rama más numerosa de los académicos, la de actores que han nominado a Sally Hawkins como Mejor Actriz y a Richard Jenkins y Octavia Spencer como intérpretes de reparto. La Academia no ha tenido inconveniente en los últimos años de reconocer el cine de corte fantástico o de ciencia ficción premiando títulos como “Gravity” de Alfonso Cuarón, Mad Max: Furia en la carretera” (Fury Road) de George Miller, “Avatar” de James Cameron o la trilogía de “El señor de los anillos” (Lord of the rings) de Peter Jackson.  No se han atrevido sin embargo a nominar a “Blade Runner 2049” de Denis Villeneuve o “Wonder Woman” de Patty Jenkins a pesar de ser uno de los mayores éxitos del año y de haber formado parte de la conversación durante toda la temporada de premios. A los académicos les cuesta tomarse en serio el cine de entretenimiento, paradójicamente aquel que les da sustento y les paga sus jets privados.

Dunkerque” (Dunkirk) de Cristopher Nolan con 8 nominaciones, todas de carácter técnico y “Tres anuncios a las afueras” (Three billboards outside Ebbing, Missouri) con 7 candidaturas completan el trío de trabajos más nominados. La de Martin McDonagh, favorita durante el último tramo de la carrera, ve condicionada ahora su condición de frontrunner a la ausencia de McDonagh como Mejor Director, una de las mayores sorpresas de las nominaciones. Frances McDormand, Sam Rockwell y Woody Harrelson, sus tres protagonistas, han sido nominados y los dos primeros son ahora mismo los máximos favoritos para hacerse con los premios de Mejor Actriz y Mejor Actor Secundario respectivamente. Paul Thomas Anderson presumiblemente ha ocupado la plaza de Martin McDonagh por su último trabajo, “El hilo invisible” (Phantom Thread), un suntuoso drama romántico protagonizado por Daniel Day-Lewis, también nominado. Annapurna, la productora detrás de “El hilo invisible” ha realizado un excelente trabajo de promoción posicionando el trabajo de Thomas Anderson como una pieza de arte y ensayo única y cuidando cada mínimo detalle de su lanzamiento. Consigue 6 nominaciones, entre ellas la de Mejor Película, Director, Actor y Actriz secundaria para Leslye Manville, otra de las grandes sorpresas de estas nominaciones. Después de este éxito estamos en condiciones de hablar de Megan Ellison, su productora, como la nueva Weinstein.

Que alguien que no sea un hombre y de raza blanca se “cuele” en la terna de los cinco mejores directores del año sigue generando titulares y algo de estupefacción y este año Greta Gerwig y Jordan Peele ocupan esos titulares. Hacen historia al ser nominados y formar parte de lo que los medios y los propios académicos tratan como minorías: mujeres y afroamericanos en este caso. Sin embargo nadie debería confundir este reconocimiento como una regalía de la discriminación positiva. “Lady Bird” y “Déjame salir” (Get Out) son dos de los títulos más relevantes del año. Al reconocimiento de la crítica especializada  se unen las distintas menciones con las que los sindicatos han reconocido su calidad. Son películas de su tiempo, es decir, que dentro de unos años cuando se analicen las nominaciones a los Oscars del 2018 las de “Lady Bird” y “Déjame salir” serán entendidas como producto de una situación social convulsa en lo político y en lo social y no deja de ser curioso siendo como son, en el fondo, una comedia adolescente medio romántica y un relato de terror de risa nerviosa. Tanto Gerwig como Peele se disputan también el premio al mejor guión y Saoirse Ronan, Daniel Kaluuya y Laurie Metcalf acaparan menciones en los apartados de interpretación aunque ninguno suena como favorito.

Desde que la Academia amplió el cupo de nominados a Mejor Película de cinco a diez, cuesta discernir el papel que determinados títulos ejercen como relleno. Resulta incomprensible que una película como “Los archivos del Pentágono” (The Post) de Steven Spielberg haya conseguido dos únicas nominaciones, una de ellas a Mejor Película. De igual modo, parece lógico pensar que “Call me by your name” y “El instante más oscuro” (Darkest hour) habrían quedado fuera de la categoría de tratarse de un quinteto, como en el resto de categorías. La cinta de Luca Guadagnino ha sido nominada a Mejor Actor, Guión Adaptado y Canción, lo mínimo que se podía esperar evidenciando que no ha gustado mucho a los votantes (o quizás ha sido el trasfondo temático de la película que relata la relación sexual entre un hombre adulto y un adolescente menor de edad en los tiempos de la nueva inquisición moral que imponen las redes sociales lo que ha espantado al académico más conservador). La de Joe Wright suma 6 nominaciones, entre ellas de Gary Oldman como Mejor Actor por vampirizar la figura y la papada de Winston Churchill en unos tiempos tan necesitados de referentes en los que confiar nuestra maltrecha ideología. Es el máximo favorito, salvo catástrofe, para hacerse con la estatuilla y nadie pondrá peros a su triunfo como tampoco lo harán a un previsible premio al Mejor Maquillaje. Interpretación y maquillaje en este caso nunca estuvieron tan vinculados.

Fuera de los nueve títulos nominados a Mejor Película del año cabe destacar la hazaña de Meryl Streep, que suma la vigésimo primera nominación de su carrera por “Los archivos del Pentágono“. Ningún otro intérprete, masculino o femenino, se le acerca. Las 21 nominaciones de Streep quedan sin embargo muy lejos de las 51 que suma este año John Williams con su polémico trabajo para “Star Wars: Los últimos Jedi” (The last Jedi), leyenda de una industria en la que lo ha conseguido todo. A pesar de su fría acogida, la cinta de Rian Johnson suma 4 nominaciones, una menos que “Blade Runner 2049” que a pesar de ser ignorada en las categorías principales consigue la décimo tercera candidatura para Roger Deakins en Mejor Fotografía. La nominación más relevante sin embargo es la de Agnés Varda, candidata al Oscar al Mejor Largometraje Documental por “Visages/ Villages” pocos meses después de haber recibido el Oscar honorífico a toda una carrera y todo ello a punto de cumplir los 90 años.

Ni Amazon Studios ni Netflix han conseguido tener ningún título entre los nueve nominados a Mejor Película, aunque “La gran enfermedad del amor” (The big sick) ha rascado una mención en la categoría de Mejor Guión Original y “Mudbound” suma cuatro nominaciones (actriz secundaria, guión adaptado, fotografía y canción)  que suponen un importantísimo punto y aparte en esto de hacer y distribuir películas.

Toca empezar a dibujar el cuadro de favoritos, especular con el triunfo de aquella, éste o aquel. Queda por delante más de un mes para ponerse al día y ver un buen puñado de películas. La colección de títulos nominados aunque carezca de color y peque de cierta falta de riesgo, supone una inmejorable excusa para sacar una entrada en tu cine más cercano y dejarte sumergir. En poco más de un mes todo habrá acabado; un nuevo capítulo de la Wikipedia se habrá escrito y muchos empezaremos a hablar de los Oscars de 2019. Pero todavía queda todo un mes por delante.

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Francisco Martínez

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