WONDER SUMMER 2017

¿Qué está pasando este verano en la taquilla americana? La temporada veraniega ya ha presentado sus principales avales y salvo una muy notoria excepción (vamos a hablar mucho de “Wonder Woman”) la sensación es de desconcierto. Las próximas semanas desembarcarán en las pantallas “Dunkerque” (21/7) de Cristopher Nolan, “Spider-Man: Homecoming” (07/07) con Tom Holland en mayas y “La guerra del Planeta de los simios” (14/07) de Matt Reeves. Tienen la tarea de despuntar unas cifras que evidencian un hartazgo del espectador medio ante propuestas franquiciadas incapaces de aportar nada novedoso.

2 Éxitos, 8 Fracasos

De los diez grandes títulos estrenados hasta el 30 de junio, sólo dos han sido un éxito importante: “Guardianes de la galaxia, Vol. 2” (383 millones $) de James Gumm y “Wonder Woman” (346 millones $) de Patty Jenkins. La cinta de Jenkins ha sido además la gran revelación de la temporada, tanto por su excelente mantenimiento comercial como por su impacto mediático. Frente a estos dos títulos tenemos a “Piratas del Caribe: La maldición de Salazar”, que alcanza los 165 millones $ frente a un presupuesto de 230 millones $. Catorce años después del estreno de la primera aventura, la quinta entrega de la franquicia producida por Jerry Bruckheimer es un caro y exótico animal moribundo. Han pasado seis años desde “En mareas misteriosas”, intento de reflotar la saga enrolando a un nuevo reparto pero manteniendo el tono: no interesó a nadie pero internacionalmente superó los 1.000 millones $ en taquilla. No importa que en suelo americano la cinta fuera un fracaso que no pudo ni amortizar su presupuesto. Tampoco lo va a hacer “La maldición de Salazar”, pero habrá que esperar a ver cómo la digiere el continente asiático para cuadrar los números. Cálculos parecidos tendrá que hacer Michael Bay para justificar la quinta entrega de “Transformers”, subtitulada “El último caballero”. Su historia es similar a la de “Piratas del Caribe”: después de haber tocado techo con su segundo capítulo, la saga comenzó un rápido e inexorable declive. Con “La era de la extinción” renovó casi por completo a su reparto, esperando que eso bastara para volver a llamar la atención. La táctica no funcionó en la taquilla doméstica, pero a nivel mundial amasó 1.100 millones $, la segunda más alta del serial. “El último caballero” se ha estrenado muy mal en Estados Unidos, un 60% por debajo de lo que hizo “La era de la extinción”. Ha tardado dos semanas en llegar a los 109 millones $ que es lo que hizo la cuarta entrega en su primer fin de semana.

Rey Arturo: La leyenda de Excalibur” de Guy Ritchie tiene sin embargo el poco honroso título de ser el mayor fiasco de la temporada. 38 millones $ ha recaudado la enésima revisión del mito artúrico, esta vez en clave sincopada y a ralentí. Su presupuesto: 178 millones $ (sin gastos adicionales de promoción). El batacazo de la última de Ritchie es de tal calibre que ni la taquilla internacional la va a salvar. La industria debería analizar sus cifras para revisar su lógica de negocio y plantear nuevas narrativas. A pesar del estropicio, los medios se han cebado con saña y escasez de miras con “La Momia” de Alex Kurtzman, una cinta de terror con tono de serie B que no ha sabido comunicar con su espectador potencial, quizás porque su último referente, la versión que Stephen Sommers dirigió en 1999 la convirtió en un festivo serial de aventuras para toda la familia mientras que Kurtzman parece mucho más interesado en su vertiente fantastique y a ratos, grotesca. Ya sea por las críticas (tiene un desastroso 15% en la web RottenTomatoes) o por la sensación de “esta ya la he visto” que puede anidar en el espectador medio la película, primer pilar del “Dark Universecon el que la Universal quiere franquiciar a los monstruos en nómina, ha fracasado en taquilla donde recauda unos malos 75 millones $.

Tampoco ha funcionado mucho mejor la tercera entrega de “Cars”, que arrancó con unos poco deslumbrantes 53 millones $. Pixar sigue empeñada en mantener activa un saga que no interesa a nadie pero que evidencia su lado más lúdico y multiplica sus beneficios en mil nichos diferentes, desde la juguetería tradicional, los parques temáticos, video-juegos o la ropa infantil. Ni la adaptación del serial televisivo “Los vigilantes de la playa” (57 millones $), ni “Una noche fuera de control” (20 millones $) en la que Scarlett Johansson se monta su propio “Resacón en Las Vegas”, ni “Alien: Covenant” (75 millones $) de Ridley Scott han funcionado como se esperaba. Ninguna aportaba algo especialmente novedoso a la cartelera, un atractivo que la hiciera única y provocara el deseo de un espectador familiarizado en exceso con las caras, las tramas y los ardiles promocionales. Puede que en efecto, el público se haya cansado de ver siempre a Tom Cruise corriendo (y no nos engañemos, ni él ni nosotros estamos para esos trotes).

Simios al rescate

Un puñado de película tienen todavía la oportunidad de apaciguar el desastre. A diferencia otros títuls como “Piratas del Caribe” o “Transformers” incapaces de evitar su propio declive, la saga iniciada con el segundo reboot de “El Planeta de los simios” ha ido a más con cada nueva entrega. “La guerra del planeta de los simios”, su tercer capítulo es el segundo en el que interviene Matt Reeves como director. Reeves, cineasta apegado al fantástico desde su debut con “Monstruoso” (Cloverfield) esquiva los esterotipos más casposos de la saga, ahondando en su talante antropológico. No serán pocos los que realicen lecturas políticas a una trama que dentro del contexto fantástico traza conexiones directas con una realidad social difícil de esquivar. También es cierto que muchas de esas lecturas, estarán fuera de lugar. Si analizamos las cifras, “El amanecer del planeta de los simios”, el capítulo anterior, aumento en 400 millones $ los beneficios obtenidos por “El origen del planeta de los simios”, síntoma de que la serie ha ido ganando nuevos espectadores. Toca esperar si ese fue su techo (710 millones $ en la taquilla internacional) o todavía está por romperlo. Apostamos por lo segundo.

Cristopher Nolan histórico

Dunkerque” es la apuesta más ambiciosa del verano, una cinta bélica con trasfondo histórico de la que no ha trascendido su presupuesto aunque se intuye abultado. Cristopher Nolan, responsable del amanecer oscuro del súper héroe moderno con la trilogía de “Batman: El caballero oscuro”, cambia de registro y abandona las claves del cine fantástico o de género para abordar su primer melodrama. Lo hace con mucho ruido y rodeado de rostros poco conocidos, por lo que el peso de promoción recaerá en su apellido y los logros conquistados hasta ahora, que no son pocos. Sólo un tipo con una escritura tan llena de tachones, reescrituras e insertos, es capaz de hacer dos películas inclasificables como “Interstellar” y “Origen” y sacar rédito en unas taquillas acostumbradas a digerirlo todo ya previamente masticado. Con “Dunkerque” aborda un capítulo de la II Guerra Mundial escrito con acento victorioso por el bando ganador aunque en realidad se trató de una evacuación de las fuerzas aliadas ante la llegada alemana a las costas francesas. En una cartelera asediada por cine familiar, las secuelas y otros sucedáneos de género cabe esperar que la apuesta de Nolan congregue al espectador adulto.

Spider-Man, el nuevo vengador

Nadie puede predecir lo que ocurrirá con “Spider-Man: Homecoming”, el tercer intento de Sony por armar una franquicia heroica sobre uno de los personajes más icónicos de la Marvel. Incapaz de procesar el enorme éxito de las dos primeras entregas firmadas por Sam Raimi, sobrevino una tercera que fue recibida con estupefacción. Dos años antes, en 2005, Cristopher Nolan había reinventado el cine de súper héroes con “Batman Begins” y a su lado, “Spider-Man 3” lucía como en su día lució “Batman Forever” de Joel Schumacher frente al “Batman Returns” de Tim Burton. Peter Parker se había convertido en una caricatura, algo muy típico por otro lado con los héroes de Raimi y la película no pudo hacer frente a un boca a boca que la tildó de ridícula y terminó hundiéndola. Cinco años tardó Sony en refundar la saga. En lugar de reformular su narrativa o sugerir un cambio de tono, se limitó a reunir a un nuevo casting, liderado ahora por Andrew Garfield y resetear la saga a su punto original. Peter Parker volvía al instituto, le volvía a picar una araña mutante, volvía a perder a su tío, volvía a hacerse su propio traje, volvía a ser consciente de su poder… El espectador miró con recelo la operación. No le dio la espalda, pero tampoco la convirtió en un éxito. A pesar de eso, hubo un “The Amazing Spider-Man 2: El poder de Electro” que supuso más de lo mismo y acabó con las aspiraciones de Garfield de convertirse en una estrella. A pesar del carisma de Garfield, emparejado en esta ocasión con Emma Stone y del acento adolescente que le dio su nuevo director, Marc Webb las dos nuevas películas nacieron como productos de marketing, sin una intencionalidad dramática clara. Con “Homecoming”, Sony no ha tenido necesidad de dejar que pase el tiempo. Consciente de que Garfield no había calado en el imaginario colectivo como hombre araña, ha contratado a alguien todavía más joven, Tom Holland, ha pactado con Disney su aparición en los seriales de “Los Vengadores”, asegurándose una audiencia hasta ahora desconocido y ha confiado en John Watts como director. Watts curtido en la comedia televisiva pero con un buen debut en el cine como “Copcar” vuelve a contar una vez más los orígenes del súper héroe bajo la óptica de la generación millennial. Las primeras críticas son ferozmente positivas. Ahora sólo cabe esperar que el espectador vuelva a pasar por taquilla (y van) para que le cuenten lo mismo. Por si las moscas, la campaña publicitaria se ha asegurado de colocar a Iron Man en cada una de las promociones de la película, a la misma altura y tamaño que Spider-Man.

A la búsqueda del sleeper

Otros títulos que darán forma a lo que queda del verano, además de “Baby driver” de Edgard Wright y “Gru: Mi villano favorito 3” que ya están funcionando bien, son “Detroit” (04/08) de Kathryn Bigelow en el que aborda los conflictos raciales que provocaron numerosos disturbios en el verano de 1967, “Annabelle 2: Creation” (11/08) que continúa expandiendo el universo paralelo a los expedientes del matrimonio Warren y ya en septiembre, la nueva adaptación, esta vez al cine de la novela más famosa de Stephen King, “It” (08/09) en los tiempos de “Stranger Things“, a cargo ahora de Andrés Muschetti, director apadrinado por Guillermo del Toro que debutó con “Mama”.

Salvo sorpresa, “Valerian y la ciudad de los mil planetas” (21/07) con la que Luc Besson vuelve al sci-fi desmadrado que ya trató en la cinta de culto “El quinto elemento”, “Atómica” (28/07) con Charlize Theron partiendo la pana y la comedia “Home again” (08/09) con Resse Whiterspoon pasaran discretos por la taquilla. En los dos primeros casos, porque la experiencia con este tipo de propuestas deliberadamente exóticas, sin concesiones fuera del género, suelen fracasar. Este mismo año ya lo ha hecho “Ghost in the Shell” a la que Scarlett Johansson daba cuerpo y alma. Queda esperar que “La torre oscura”, problemática adaptación del serial de bolsillo de Stephen King, protagonizada por Idris Elba y Matthew McConaughey y “Emoji, La Pelicula”, cinta de animación basada en los virales monigotes con los que se salpica cualquier conversación online, sorteen la sombra de fracaso que los rodea y den la sorpresa.

Habrá tiempo cuando acabe el verano para analizar estas y otras películas. Títulos como “The book of Henry” de Colin Trevorrow, pequeño sleeper a la sombra del descomunal éxito de su anterior trabajo, “Jurassic World”y otros, que pueden llegar a serlo como “The only living boy in New York” (11/08) de Marc Webb, “Wind river” (04/08), premio al mejor director en la semana de realizadores de Cannes para Tylor Scheridan o “An inconvenient sequel” (28/07), continuación del documental “Una verdad incómoda” con la que Al Gore ganó el Oscar y creyó salvar al planeta. El tiempo, no ha tardado en quitarle la razón.

Parece poco probable que visto lo visto, un título vaya a destacar como un gran sleeper (¿“Girls trip” (21/07) quizás?) de igual forma que es difícil que surja una película que pueda igualar las cifras de “Wonder Woman”. Cuando haya que echar la vista atrás, será el fantástico fenómeno surgido a raíz del estreno de la película de Patty Jenkins y todo lo que ha supuesto en una industria por tradición machista y un público acostumbrado a serlo, lo que termine destacado en los titulares de la hemeroteca.

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Francisco Martínez

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