OSCAR! MEJOR ACTOR: A FAVOR Y EN CONTRA

La sensación es que los cuatro compañeros de nominación de Leonardo DiCaprio le harán el paseíllo el próximo 28 de febrero. Es una de esas cosas que la industria y el público da por hechas. DiCaprio ganará el primer Oscar de su carrera casi por justicia histórica. En plena polémica por el #OscarsSoWhite Michael Caine, que no ha sido nominado por su enorme trabajo en “La Juventud” (Youth), fue a decir algo muy interesante. Vino a decir algo así como que los Oscars tienen 88 años de historia y a lo largo de todo ese tiempo hay actores, directores, técnicos que nunca han ganado una estatuilla. Ganar es muy difícil y si Leonardo DiCaprio no tiene un Oscar, quizás no sea necesario que elevemos esa circunstancia a un problema nacional. Kirk Douglas nunca ganó uno. Cary Grant, Montgomery Clift, Charles Chaplin, Richard Burton, Gene Kelly o Steve McQueen tampoco. Si Will Smith no ha sido nominado por su papel en “La verdad duele” (Concussion), a pesar de estar milimétricamente diseñado para ello tampoco hay que rasgarse las vestiduras.

Los cinco trabajos nominados son algo rutinarios y ciertamente ninguno de ellos, salvo la interpretación de Leonardo DiCpario en “El renacido” pasará a la historia. Los trabajos de Bryan Cranston en “Trumbo” y Eddie Redmayne en “La chica danesa” son muy afectados, muy del gusto académico. El primero reconoce a una de las figuras del Hollywood clásico más injustamente tratadas, el guionista ganador de dos Oscars Dalton Trumbo. El segundo exhibe todo un festival de mohines que en 1988 le hubieran hecho merecedor de una segunda estatuilla. Lo de Michael Fassbender en “Steve Jobs” no termina nunca de funcionar y finalmente tenemos a Matt Damon en “Marte (The Martian)” que realiza el mejor trabajo de los cinco pero que tiene remotas posibilidades de ganar.

Ni Will Smith ni todos estos otros lograron la nominación: Michael Caine, Samuel L. Jackson, Ian McKellen, Tom Hiddelston, Johnny Depp, Michael B. Jordan o Tom Hanks. ¿Quién debería estar nominado? – Andrew Garfield en “99 Homes” y Tom Couternay por “45 años”.

Los nominados son:

BRYAN CRANSTON | Trumbo

A FAVOR: Sus años interpretando a Walter White en la serie de televisión de culto “Breaking Bad” le ha convertido en un actor respetado y muy querido por sus compañeros de profesión. Interpreta además a Dalton Trumbo, una figura histórica de la leyenda negra de Hollywood, encarcelado por expresar en público sus opiniones políticas en una época en la que todo aquel que pensara distinto al ideal americano era una amenaza potencial. Hollywood siempre estará en deuda con ese oscuro periodo de su historia, cuando renegó de aquellos profesionales señalados durante la caza de brujas del senador McCarthy y cualquier oportunidad es buena para entonar el mea culpa y buscar la redención.

EN CONTRA: La sensación de que se reconoce al personaje más que al trabajo de Cranston. Su interpretación de Dalton Trumbo tiene más de maquillaje y peluquería que de drama interno. Cranston araña la superficie de un personaje tan fascinante, emula los gestos, fuma en pipa pero no transmite con su trabajo. Quizás el problema esté en la propia película, que se queda a un nivel muy superficial de lo que Trumbo y su época vino a significar.

MICHAEL FASSBENDER | Steve Jobs

A FAVOR: Se pone en la piel de un personaje tan mediático y reconocido como Steve Jobs sin miedo a caer en el efecto Ashton Kutcher. El Jobs al que da vida exhibe una serie de taras emocionales y contradicciones impropias de un personaje al que la opinión popular tiene sentado a la derecha del Padre. Eso lo convierte en vulnerable y es ahí donde Michael Fassbender extrae oro del guion de Aaron Sorkin. La película ha sido acogida con disparidad de opiniones pero su interpretación ha logrado un consenso total y las principales asociaciones de críticos lo han reconocido como el mejor actor del año.

EN CONTRA: Aunque tener un físico razonablemente parecido con el original no es del todo necesario para abordar una biografía, siempre ayuda y en el caso de Fassbender nunca, nunca jamás ves a Steve Jobs. Quizás no es necesario. Quizás Aaron Sorkin no habla de Jobs y utiliza la figura del fundador de Apple como excusa para abordar los afectos entre padres e hijos o la humanización de la tecnología. Sea como sea el trabajo de Fassbender es un clamoroso error de casting y de caracterización. La imagen de Steve Jobs es demasiado universal e icónica como para pretender que el espectador se evada de ese concepto y la colección de pelucas que exhibe durante toda la película tampoco ayudan. A partir de ahí, todos los esfuerzos de Fassbender por lograr empatizar con el público es tiempo perdido.

MATT DAMON | Marte (The Martian)

A FAVOR: Es el trabajo más accesible y probablemente el más visto por los académicos de los cinco: no hay que olvidar que “Marte (The Martian)” ha recaudado más de 600 millones de dólares en todo el mundo. “Trumbo” con Bryan Cranston suma la friolera de 8 millones de dólares a nivel global. A diferencia de sus compañeros de nominación, embarcados en biopics más o menos esforzados, víctimas en la mayoría de los casos de caracterizaciones imposibles y a ratos ridículas, Damon lleva el peso de la mayor parte de la película sin necesidad de alardear. Su trabajo es el más complejo, por matices y circunstancias de los cinco nominados y Damon hace que parezca absolutamente trivial. Su naturalidad transmite veracidad. No hay impostura ni pelucas y así, sólo y sin asideros de atrezo realiza una interpretación más grande que la propia película.

EN CONTRA: Los Globos de Oro consideraron su trabajo dentro del género de la comedia. La última vez que ganó un cómico en los Oscars fue hace Jack Nicholson en “¡Mejor…Imposible!” (As good as it gets) hace 19 años. En 88 años, una docena de comedias lo consiguieron también. A diferencia de sus compañeros de nominación, el trabajo de Damon carece de esa afectación tan del gusto académico que te garantiza el premio. El que toda la raza humana, no ya sólo los votantes, se sienta en deuda con Leonardo DiCaprio incapacita cualquier otra alternativa. Lástima, porque puestos a realizar comparaciones, la odisea de Damon en el espacio, sin osos de por medio, se antoja mucho más sincera y emotiva que la pretenciosa cacería orquestada por Alejandro G. Iñárritu en “El renacido”.

LEONARDO DiCAPRIO | El Renacido (The Revenant)

A FAVOR: Lo tiene todo. No sólo ha ganado todos los premios que allanan su camino al Oscar: SAG, Globo de Oro, BAFTA es que además “El Renacido” ha sido un extraordinario éxito comercial lo que lo confirma como la mayor estrella que tiene ahora mismo Hollywood. Pone literalmente toda la carne en el asador al meterse en la piel de un guía en la América colonial que para vengar la muerte de su hijo atraviesa toda una serie de inclemencias físicas, meteorológicas y existenciales. Alejandro G. Iñárritu confía todo el peso de la película (y de su ego) en él (el productor, Arnon Milchan confió además 120 millones de dólares de presupuesto) y el resultado es un trabajo condenado a perdurar en el imaginario colectivo, por lo extremo de su caracterización y la fiereza de su historia. Puede que no sea la mejor interpretación de su carrera, pero sin ninguna duda marcará un antes y un después. Dinamita de paso cualquier tipo de prejuicios que todavía alguien pueda arrastra desde el época del “Titanic” de James Cameron. Si después de ser atacado salvajemente por un oso, ver como asesinan a tu hijo, renacer del interior del cadáver de un caballo y sufrir humedades y temperaturas extremas no te dan un Oscar, ¿qué demonios tiene que hacer alguien para conseguirlo?.

EN CONTRA: Nada. Que la Academia quiera prolongar su leyenda negándole de nuevo el Oscar, manteniendo activa la maquinaria de cientos de memes que ironizan sobre la circunstancia. ¿Qué sería de los grupos de Whatsup de los académicos sin esos memes? Realmente no hay nada que se interponga entre el Oscar y la vitrina vacía que debió mandar a construir en su mansión desde que interpretó al hermano de Gilbert Grape allá por 1993, hace 23 años.

EDDIE REDMAYNE | La Chica Danesa (The danish girl)

A FAVOR: Los académicos son incapaces de resistirse a una buena caracterización y un referente real con chicha dramática (que además les permite solidarizarse con algún colectivo en riesgo de exclusión). “La chica danesa” es una de esas películas realizadas paso a paso según el patrón que marcan los dictámenes de la Academia y Eddie Redmayne cumple a rajatabla. Su transformación en pantalla resulta muy efectiva y todo en la película le hace resaltar sin necesidad de resultar transgresor, algo que la Academia siempre agradece. Los vestidos de Paco Delgado le sientan mejor que a su compañera de reparto, Alicia Vikander, resaltando la fragilidad y la belleza de su personaje.

EN CONTRA: Su interpretación tiene más de transformismo que de composición o drama. A la película de Tom Hooper le falta ser algo más transgresora, más sucia. El preciosismo de su puesta en escena, más propio de un anuncio de higiene íntima femenina, resalta la impostura de una interpretación muy afectada que necesita de un chute de provocación aún a costa del voto conservador. Las probabilidades de ganar un segundo Oscar, de manera consecutiva además (el año pasado se impuso a Michael Keaton por sentarse en la silla de Stephen Hawking en “La Teoría del todo” (The theory of everything), una operación asalta Oscars muy parecida a la de “La chica danesa“, parece descartarlo de cualquier quiniela.

Apuesta de AYFE: Leonardo DiCaprio por “El renacido”.

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Francisco Martínez

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