LA ANTESALA DEL OSCAR

En una semana la Academia de cine de Hollywood anunciará las nominaciones de la 84 edición de los premios Oscar. Lo hará con la pompa y el madrugón habitual su presidente, Tom Sherak, y Jennifer Lawrence despejando por fin los nombres de los finalistas. Hasta entonces, como cada año, se ha disputado una de las carreras más reñidas de los últimos años en la que cada título ha ido sumando las menciones de la crítica y los sindicatos como puntos de una hipotética tabla de clasificación que después de la celebración anoche de los Globos de Oro todavía no presenta un rival con la ventaja suficiente. “Los descendientes” de Alexander Payne y “The Artist” de Michel Hazanavicius vieron aumentar sus posibilidades tras su triunfo en las categorías de drama y comedia respectivamente sin embargo, ni aún así se puede afirmar que la carrera tenga únicamente dos corredores de fondo. El reconocimiento a Martin Scorsese como Mejor director por “La invención de Hugo” y el más que previsible triunfo de “Criadas y Señoras (The Help)” en el SAG, el sindicato de actores, mantiene casi intactas las opciones de estos títulos al triunfo. Hasta Steven Spielberg con “War Horse” y Woody Allen con “Midnight in Paris” podrían dar la sorpresa. El primer parece hipotéticamente fuera de la carrera después de irse de vacío de los Globos con “War Horse” y ser olvidado por su propio gremio pero todavía podría tener opciones. Allen por su parte está presente en las menciones de los sindicatos más importantes (productores, directores, actores y guión) y anoche se impuso a Payne y Hazanavicius como mejor guión del año.

De lo que se trata ahora es de adivinar las nominaciones porque a la hora de elegir ganador los gremios tienen la última palabra. Que se lo pregunten si no a David Fincher. Hace un año “La red social” copaba la totalidad de los premios de la crítica y los Globos de Oro, pero los productores, directores y actores sorprendieron a última hora eligiendo a “El discurso del rey” como la mejor película, el mejor director y el mejor reparto del año. El Óscar ya era sólo un trámite y así fue. Aunque los Globos de oro han dejado de ser la antesala de los Oscars y los sindicatos han tomado el relevo como oráculo al que mirar para predecir los ganadores conviene echar un vistazo a los ganadores de anoche y revisar estadísticas.

No se si la gala fue amena o aburrida o si Ricky Gervais, maestro de ceremonias, estuvo más o menos incisivo. No lo se porque aunque mi propósito era seguirla en directo, caí dormido en plena alfombra roja. Gregorio Belinchón habla de gala soporífera y larga, muy larga. Las condiciones que imponen las cadenas que retransmiten este tipo de eventos y las interminables pausas publicitarias hace que seguir una retransmisión de casi cuatro horas sea realmente una gesta heroica. Así, cuando el año pasado a Melissa Leo se le escapó un “fuck” al recoger su Oscar como mejor actriz de reparto, saltan todas las alarmas y un simple gesto de agradecida espontaneidad pasa a ser noticia de portada. Pero lo dicho, no ví ni un sólo minuto de la gala y tampoco he tenido tiempo de revisar los clips por YouTube, de modo que me quedo con las conclusiones que arroja el palmarés: 2 premios para “Los Descendientes” (película dramática y actor en drama para George Clooney) y 3 para “The Artist” (película en comedia, actor de comedia y música). Película y actor. Cada una. Pobre bagaje para presentarse en el Kodak Theatre. Martin Scorsese y Woody Allen se hicieron con los premios de dirección y de guión evidenciando la falta de un corredor de fondo. Que Meryl Streep se impusiara Viola Davis como actriz dramática podría restarle posibilidades a “Criadas y Señoras”, pero será el SAG quien decida, no un atajo de críticos extranjeros.

Así, teniendo en cuenta que este año no sabemos el número fijo de nominados al Oscar a Mejor Película (puede ser entre diez y cinco), es hora de mojarse: “Los descendientes”, “The Artist”, “La invención de Hugo”, “Midnight in Paris” y “Criadas y Señoras” serían las cinco favoritas. Steven Spielberg ha perdido casi todas las batallas, incluida la taquilla, con ” War Horse” y parece que tendrá que contentarse con el Oscar a la mejor cinta de animación por “Las aventuras de Tintin: El secreto del unicornio” (que se impuso en los Globos de oro a la favorita, la marcianada de Gore Verbinski, “Rango”). Tampoco entrará “Los hombres que no amaban a las mujeres”, “El Topo” de Thomas Alfredson, “Moneyball” de Bennet Miller, “Los idus de Marzo” de George Clooney y a este paso, lamentablemente tampoco lo hará Terrence Malik con “El árbol de la vida”. A menos que abran el cupo tal y como han hecho en los dos últimos años en un inútil intento por captar la atención de títulos más comerciales y mayor calado en el espectador adolescente.

La terna de directores cuenta con Alexander Payne, Michel Hazanavicius y Martin Scorsese como seguros. Woody Allen es la cuarta opción más lógica teniendo en cuenta que ninguno de los actores de “Midnight in Paris” tiene posibilidades reales de ser nominados y la película debe reforzarse con al menos una nominación de peso como la de director. Sería la primera de Allen desde “Balas sobre Broadway” allá por 1993.  Ya va siendo hora. La quinta plaza podría ser de David Fincher o de Steven Spielberg aunque la Academia podría destacar dos de los trabajos más contracorriente del año, los de Terrence Malik y Nicolas Winding Refn en “Drive”.

Finalmente, en las categorías de interpretación parece todo mucho más atado: Meryl Streep, Viola Davis, Michelle Williams y Tilda Swinton parecen seguras. La quinta plaza la quiere Glenn Close, pero Rooney Mara se la podría arrebatar con toda justicia. Su papel en “Los hombres que no amaban a las mujeres” está a años luz de la estoica y aburrida caracterización de Close como “Albert Nobbs”. George Clooney, Brad Pitt y Jean Dujardin tienen su butaca ya reservada para los Oscars. Gary Oldman por “El Topo” y Michael Shannon por “Take shelter” deberían ser las opciones lógicas para el resto de vacantes, pero la Academia podría tirar de estrellas como Leonardo DiCaprio caracterizado como J.Edgard Hoover o de sensatez y reconocer a Ryan Gosling y Michael Fassbender por “Los idus de Marzo” y “Shame” respectivamente.

A principios de temporada los últimos trabajos de Clint Eastwood, Stephen Daldry, Jason Reitman, Cameron Crowe o Roman Polansky se imponían en todas las quinielas pero la crítica, la taquilla o la indiferencia se han encargado de relegarlas. Salvo sorpresas, ninguno pisará la alfombra roja. Nosotros tampoco la pisaremos, pero espero que al menos el Red Bull, la cocaína y la mitomanía me mantengan despierto. Al menos hasta volver a ver a Billy Cristal, sin ninguna duda, el momento más esperado de esta edición. Quien gane, tampoco importa mucho.

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Francisco Martínez

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